miércoles, 2 de marzo de 2011

Rajoy y el aborto


Poco a poco se va conociendo el programa electoral de Mariano Rajoy para las Generales de 2012, una de las propuestas es derogar la Ley Orgánica 2/2010, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo.

Los  objetivos principales de esta ley son proporcionar asistencia  médica pública o privada sin costes, seguridad jurídica ya que se despenaliza el aborto durante  las primeras catorce semanas de gestación, sin que la  mujer tenga que acogerse a ningún supuesto, extendiéndose dicha despenalización hasta la semana veintidós si existe riesgo grave para la vida materna o anomalías fetales y, excepcionalmente, más allá de la semana veintidós siempre y cuando  se detecten anomalías en el feto incompatibles con la vida o enfermedades extremadamente graves o incurables.
En definitiva, ofrece más garantías, más seguridad y más claridad tanto a mujeres como a los profesionales que la ley anterior. Pretende, además, reducir el número de embarazos no deseados a través de medidas adoptadas en materia de educación sexual y acceso a métodos anticonceptivos.
La ley, que está en vigor desde julio del año pasado, exige  proporcionar información a la mujer que manifieste la intención de interrumpir su embarazo, sobre los distintos métodos existentes, las condiciones para llevarla a cabo, así como una relación de centros públicos y acreditados a los que se puede dirigir. En el caso de que la mujer opte finalmente por la interrupción deberá recibir un sobre cerrado que contendrá información sobre las ayudas públicas al embarazo y a la maternidad, las prestaciones para el cuidado y atención de los hijos, los beneficios fiscales y derechos laborales de la madre, así como la ubicación de centros disponibles donde recibir información adecuada sobre anticoncepción.
 Todo lo anterior es lo que Mariano Rajoy y su equipo pretenden abolir  si llegan a La Moncloa en 2012, una reforma que era necesaria y que sin lugar a dudas es más restrictiva que  su predecesora. Por todo ello, me pregunto cuál es la postura real del líder del Partido Popular a este respecto  ya que aunque se ha posicionado abiertamente en contra del aborto, e incluso animó a acudir a la manifestación que se produjo en Madrid el año pasado, prefiere volver a una “Ley coladero” donde se contemplan tres supuestos legales y donde apenas existen garantías para las mujeres y profesionales sanitarios. Además. durante los años de Gobierno de su propio partido no hicieron modificación alguna en la ley de 1985, ni tan siquiera hicieron alusión a una posible reforma para anular los supuestos descritos.
 ¿Está el PP verdaderamente en contra del aborto o es sólo fachada y estrategia electoral para conseguir el voto de los grupos pro-vida y de la derecha más radical?

Bajo mi punto de vista una ley basada en plazos y no en supuestos es un avance en los derechos y libertades para nosotras las mujeres, ya que antes al trance de abortar debíamos sumarle el hecho de tener que argumentar el motivo que nos llevaba a tomar tan difícil decisión. ¿Conocen ustedes a una sola mujer embarazada que haya acudido a abortar contenta? Dudo mucho que encuentren a alguna.

Publicado en http://www.diarioprogresista.es/ el 5 de febrero de 2011

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